Guía de Faithful Investing: Cómo alinear tus inversiones con la Doctrina Social de la Iglesia

Doctrina Social de la Iglesia

La inversión coherente con la fe no es una alternativa marginal ni una tendencia pasajera. Es una respuesta necesaria para inversores católicos que desean vivir su fe también en el ámbito económico. En un mundo financiero cada vez más complejo, globalizado y dominado por criterios puramente técnicos, el Faithful Investing surge como un camino sólido para alinear capital, conciencia y bien común.

La Doctrina Social de la Iglesia (DSI) ofrece un marco moral estable, profundo y coherente para discernir dónde y cómo invertir. Esta guía pretende mostrar cómo aplicar esos principios de manera práctica, profesional y rigurosa, sin renunciar a la rentabilidad ni a la excelencia financiera.

¿Qué es el Faithful Investing y por qué es clave para el inversor católico?

El Faithful Investing —o inversión coherente con la fe — es un enfoque de inversión basado explícitamente en los principios de la Doctrina Social de la Iglesia. A diferencia de la inversión ética genérica o de la inversión socialmente responsable, el Faithful Investing no se apoya en criterios cambiantes ni en consensos culturales volátiles, sino que se fundamenta en criterios objetivos e inmutables.

Invertir, desde esta perspectiva, deja de ser un acto neutro. Cada decisión financiera implica apoyar determinados modelos empresariales y sociales. Por eso, la inversión católica exige discernimiento moral y responsabilidad.

La Doctrina Social de la Iglesia como fundamento de la inversión católica

La Doctrina Social de la Iglesia no es un manual técnico de economía, sino una brújula moral; y nos recuerda que el dinero no es un fin, sino un medio y que la economía no es un sistema autónomo desligado de la ética. Está llamada a servir a la persona humana y a contribuir al bien común.

Proporciona principios que iluminan la acción humana también en el ámbito financiero. San Juan Pablo II, en Centesimus Annus, recordaba que cuando la economía se separa de su dimensión moral, termina por destruirse a sí misma.

Aplicada a las finanzas, la DSI nos recuerda que:

  • El dinero es un medio, no un fin
  • El beneficio es legítimo, pero debe estar ordenado al bien común
  • Las estructuras económicas deben estar al servicio de la persona

Por ello, una inversión ética desde una perspectiva católica no puede limitarse a maximizar rentabilidad sin considerar el impacto real de las empresas financiadas.

Altum Investment Guidelines: Los cuatro pilares de la inversión coherente con la fe

Desde Altum Fiathful Invesing hemos recogido las enseñanzas que nos ofrece la Doctrina Social de la Iglesia para desarrollar nuestros Altum Investment Guidelines. A través de ellos buscamos integrar los valores cristianos en cada decisión de inversión, siguiendo cuatro pilares fundamentales: Promoción de la Vida, promoción de la Familia, promoción de la Dignidad Humana y el Cuidado y Protección de la Creación.

Estos principios no solo guían nuestras decisiones, sino que también proporcionan un marco claro para construir carteras de inversión coherentes con la fe católica sin comprometer los objetivos financieros.

1. Respeto a la vida

En Altum, todas nuestras decisiones parten del respeto absoluto a la vida humana, desde su inicio en la concepción hasta su fin natural. La Doctrina Social de la Iglesia afirma el carácter sagrado e intangible de la vida, lo que nos lleva a descartar cualquier inversión en compañías cuyas actividades contradigan este principio esencial.

2. Dignidad de la persona

La Doctrina Social de la Iglesia sitúa la dignidad de la persona humana en su núcleo. Todo ser humano ha sido creado a imagen y semejanza de Dios y, por ello, merece un respeto pleno en cualquier circunstancia.

3. Familia

La familia, en cuanto institución básica de la sociedad, constituye otro de los ejes centrales que orientan las decisiones de inversión de Altum. Su protección y fortalecimiento deben impulsarse en todos los ámbitos.

4. Cuidado de la creación

La encíclica Laudato Si’ del Papa Francisco subraya que la protección del entorno natural constituye una responsabilidad tanto moral como espiritual. En Altum, entendemos que el cuidado de la creación es un elemento indispensable para alcanzar una auténtica justicia social, pues los recursos naturales no son meros activos materiales, sino dones de Dios confiados a nuestra gestión responsable.

Herramientas de inversión profesional al servicio del discernimiento ético

Durante años, el principal obstáculo para los inversores católicos fue la falta de información fiable. Hoy, esto ha cambiado gracias a herramientas de inversión profesional diseñadas específicamente para la inversión católica:

  • Para los inversores profesionales Altum Explorer ofrece un acceso sencillo a análisis completos, rigurosos y transparentes de miles de compañías globales.

Para los inversores particulares, la aplicación Altum App permite evaluar empresas con los mismos criterios, facilitando así la creación de carteras coherentes con la fe.

La Doctrina Social de la Iglesia nos recuerda que la fe debe impregnar toda la vida, también las decisiones económicas. El Faithful Investing no es una renuncia, sino una llamada a la coherencia.

Invertir bien no es solo invertir con rentabilidad, sino invertir con sentido. Porque cada euro invertido es también un voto por el tipo de mundo que queremos construir.

Comparte el post:

Entradas relacionadas

Altum News

Suscríbete a nuestro boletín de noticias: podrás estar más cerca de nosotros.
podrás estar más cerca de nosotros.