{"id":48749,"date":"2025-09-22T13:41:31","date_gmt":"2025-09-22T13:41:31","guid":{"rendered":"https:\/\/altumfi.com\/?p=48749"},"modified":"2025-11-04T12:04:36","modified_gmt":"2025-11-04T12:04:36","slug":"rentabilidad-y-fidelidad-al-don-recibido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/altumfi.com\/es\/rentabilidad-y-fidelidad-al-don-recibido\/","title":{"rendered":"Rentabilidad y Fidelidad al Don Recibido"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>Art\u00edculo publicado en Alfa &amp; Omega &#8211; septiembre 2025<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La verdadera rentabilidad no se mide en porcentajes, sino en administrar con coherencia lo que Dios nos ha confiado. Vivimos en la inmediatez. Las estad\u00edsticas dicen que probablemente un 60 % de quienes empiezan a leer un art\u00edculo lo abandonan antes del final. Si eres del 40 % que cultiva la paciencia y busca algo m\u00e1s que lo inmediato, te invito a quedarte: hablaremos de fe e inversi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las experiencias m\u00e1s dif\u00edciles de la vida cristiana es darnos cuenta de que lo que tenemos no es tanto fruto de nuestro m\u00e9rito como un don recibido. \u00bfSomos realmente due\u00f1os de nuestros talentos, de nuestra inteligencia, de nuestra capacidad de trabajar y producir, o m\u00e1s bien administradores de algo confiado? La respuesta cambia nuestra manera de vivir. Si todo es don, entonces estamos llamados a cultivarlo, multiplicarlo y ponerlo al servicio de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Con las inversiones ocurre lo mismo. Nuestro patrimonio \u2014heredado, fruto del esfuerzo o encomendado para administrar\u2014 no es neutral. Puede ser usado para construir o para destruir, para servir al bien com\u00fan o para negarlo. El dinero habla, y revela a qui\u00e9n servimos. El dilema es actual: \u00bfinvertimos seg\u00fan la l\u00f3gica cristiana o dejamos que la tibieza nos acomode en la orilla de la conveniencia?<\/p>\n\n\n\n<p>La doctrina social de la Iglesia nos recuerda que la econom\u00eda es siempre un \u00e1mbito moral, y que la inversi\u00f3n no puede desligarse de esa verdad. Cada decisi\u00f3n financiera apoya a empresas y sectores. Y ah\u00ed est\u00e1 el riesgo: nuestro dinero puede terminar sosteniendo pr\u00e1cticas que contradicen al magisterio y ponen en entredicho nuestra coherencia. \u00bfTiene sentido invertir? \u00bfY si con mis ahorros estoy apoyando o me estoy lucrando de empresas que activamente promueven el aborto entre sus empleadas o que atenten abiertamente contra la libertad religiosa? Invertir es l\u00edcito y leg\u00edtimo. Lo que marca la diferencia es c\u00f3mo lo haces, porque no podemos vivir de espaldas a la verdad de que todo don nos ha sido confiado para dar fruto. El capital no puede ser est\u00e9ril ni ponerse al servicio de lo contrario al Evangelio. Cada vez m\u00e1s, el inversor cristiano busca activamente que sus inversiones no entren en conflicto con la promoci\u00f3n de la vida, la familia, la dignidad humana y el cuidado de la creaci\u00f3n en el sentido integral que propone la Iglesia. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las par\u00e1bolas nos ayudan a verlo con claridad. La de los talentos toca el coraz\u00f3n de este tema. Dios espera que hagamos rendir lo que nos conf\u00eda. No se trata de enterrar nuestro patrimonio, de paralizarnos por miedo o de justificar nuestra pasividad. La fidelidad pasa por la creatividad, el riesgo y la valent\u00eda. El cristiano no es un inversor pusil\u00e1nime: es alguien que sabe mirar m\u00e1s all\u00e1, que se atreve a \u00abremar mar adentro\u00bb (\u00ab<em>duc in altum<\/em>\u00bb), convencido de que su esfuerzo y su dinero pueden ser instrumentos de santidad y transformaci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, la pregunta decisiva no es si tenemos mucho o poco, sino si administramos en coherencia. La alternativa existe: se llama inversi\u00f3n coherente con la fe (o&nbsp;<em>faithful investing<\/em>&nbsp;en ingl\u00e9s). Consiste en alinear la inversi\u00f3n con la fe para evitar la incoherencia que muchas veces oscurece nuestro testimonio. No se trata de moralismos, sino de libertad. El dinero solo se convierte en esclavitud cuando lo dejamos gobernar; cuando lo ponemos en su sitio, puede ser un instrumento estupendo de testimonio cristiano y de servicio al bien com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final, parafraseando a santa Teresa de Calcuta, la verdadera rentabilidad no se mide en porcentajes, sino en fidelidad al don recibido. Invertir seg\u00fan la doctrina social de la Iglesia no es solo posible: es necesario. Cada vez m\u00e1s cristianos apuestan por poner todo lo posible de su parte, sin escurrir responsabilidades, comprometi\u00e9ndose con su fe incluso en lo econ\u00f3mico. Yo solo puedo sumarme a esa actitud vital y, como dec\u00eda Juli\u00e1n Mar\u00edas, \u00abpor m\u00ed, que no quede\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-alfa-y-omega wp-block-embed-alfa-y-omega\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"aLYO16eaZH\"><a href=\"https:\/\/alfayomega.es\/rentabilidad-y-fidelidad-al-don-recibido\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Rentabilidad y fidelidad al don recibido<\/a><\/blockquote><iframe class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abRentabilidad y fidelidad al don recibido\u00bb \u2014 Alfa y Omega\" src=\"https:\/\/alfayomega.es\/rentabilidad-y-fidelidad-al-don-recibido\/embed\/#?secret=91nXChgfd9#?secret=aLYO16eaZH\" data-secret=\"aLYO16eaZH\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado en Alfa &amp; Omega &#8211; septiembre 2025 La verdadera rentabilidad no se mide en porcentajes, sino en administrar con coherencia lo que Dios nos ha confiado. 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