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	<title>Borja Barragán &#8211; Altum Faithful Investing</title>
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	<description>We accompany Christian investors in investing with coherence</description>
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	<title>Borja Barragán &#8211; Altum Faithful Investing</title>
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		<title>Rentabilidad y Fidelidad al Don Recibido</title>
		<link>https://altumfi.com/es/rentabilidad-y-fidelidad-al-don-recibido/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Borja Barragán]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 22 Sep 2025 13:41:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
		<category><![CDATA[Faithful Investing]]></category>
		<category><![CDATA[Invertir]]></category>
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					<description><![CDATA[Artículo publicado en Alfa &#38; Omega &#8211; septiembre 2025 La verdadera rentabilidad no se mide en porcentajes, sino en administrar con coherencia lo que Dios nos ha confiado. Vivimos en la inmediatez. Las estadísticas dicen que probablemente un 60 % de quienes empiezan a leer un artículo lo abandonan antes del final. Si eres del [&#8230;]]]></description>
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<p class="has-small-font-size"><em>Artículo publicado en Alfa &amp; Omega &#8211; septiembre 2025</em></p>



<p>La verdadera rentabilidad no se mide en porcentajes, sino en administrar con coherencia lo que Dios nos ha confiado. Vivimos en la inmediatez. Las estadísticas dicen que probablemente un 60 % de quienes empiezan a leer un artículo lo abandonan antes del final. Si eres del 40 % que cultiva la paciencia y busca algo más que lo inmediato, te invito a quedarte: hablaremos de fe e inversión.</p>



<p>Una de las experiencias más difíciles de la vida cristiana es darnos cuenta de que lo que tenemos no es tanto fruto de nuestro mérito como un don recibido. ¿Somos realmente dueños de nuestros talentos, de nuestra inteligencia, de nuestra capacidad de trabajar y producir, o más bien administradores de algo confiado? La respuesta cambia nuestra manera de vivir. Si todo es don, entonces estamos llamados a cultivarlo, multiplicarlo y ponerlo al servicio de los demás.</p>



<p>Con las inversiones ocurre lo mismo. Nuestro patrimonio —heredado, fruto del esfuerzo o encomendado para administrar— no es neutral. Puede ser usado para construir o para destruir, para servir al bien común o para negarlo. El dinero habla, y revela a quién servimos. El dilema es actual: ¿invertimos según la lógica cristiana o dejamos que la tibieza nos acomode en la orilla de la conveniencia?</p>



<p>La doctrina social de la Iglesia nos recuerda que la economía es siempre un ámbito moral, y que la inversión no puede desligarse de esa verdad. Cada decisión financiera apoya a empresas y sectores. Y ahí está el riesgo: nuestro dinero puede terminar sosteniendo prácticas que contradicen al magisterio y ponen en entredicho nuestra coherencia. ¿Tiene sentido invertir? ¿Y si con mis ahorros estoy apoyando o me estoy lucrando de empresas que activamente promueven el aborto entre sus empleadas o que atenten abiertamente contra la libertad religiosa? Invertir es lícito y legítimo. Lo que marca la diferencia es cómo lo haces, porque no podemos vivir de espaldas a la verdad de que todo don nos ha sido confiado para dar fruto. El capital no puede ser estéril ni ponerse al servicio de lo contrario al Evangelio. Cada vez más, el inversor cristiano busca activamente que sus inversiones no entren en conflicto con la promoción de la vida, la familia, la dignidad humana y el cuidado de la creación en el sentido integral que propone la Iglesia. &nbsp;</p>



<p>Las parábolas nos ayudan a verlo con claridad. La de los talentos toca el corazón de este tema. Dios espera que hagamos rendir lo que nos confía. No se trata de enterrar nuestro patrimonio, de paralizarnos por miedo o de justificar nuestra pasividad. La fidelidad pasa por la creatividad, el riesgo y la valentía. El cristiano no es un inversor pusilánime: es alguien que sabe mirar más allá, que se atreve a «remar mar adentro» («<em>duc in altum</em>»), convencido de que su esfuerzo y su dinero pueden ser instrumentos de santidad y transformación social.</p>



<p>Por eso, la pregunta decisiva no es si tenemos mucho o poco, sino si administramos en coherencia. La alternativa existe: se llama inversión coherente con la fe (o&nbsp;<em>faithful investing</em>&nbsp;en inglés). Consiste en alinear la inversión con la fe para evitar la incoherencia que muchas veces oscurece nuestro testimonio. No se trata de moralismos, sino de libertad. El dinero solo se convierte en esclavitud cuando lo dejamos gobernar; cuando lo ponemos en su sitio, puede ser un instrumento estupendo de testimonio cristiano y de servicio al bien común.</p>



<p>Al final, parafraseando a santa Teresa de Calcuta, la verdadera rentabilidad no se mide en porcentajes, sino en fidelidad al don recibido. Invertir según la doctrina social de la Iglesia no es solo posible: es necesario. Cada vez más cristianos apuestan por poner todo lo posible de su parte, sin escurrir responsabilidades, comprometiéndose con su fe incluso en lo económico. Yo solo puedo sumarme a esa actitud vital y, como decía Julián Marías, «por mí, que no quede».</p>



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<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="aLYO16eaZH"><a href="https://alfayomega.es/rentabilidad-y-fidelidad-al-don-recibido/" target="_blank" rel="noopener">Rentabilidad y fidelidad al don recibido</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«Rentabilidad y fidelidad al don recibido» — Alfa y Omega" src="https://alfayomega.es/rentabilidad-y-fidelidad-al-don-recibido/embed/#?secret=91nXChgfd9#?secret=aLYO16eaZH" data-secret="aLYO16eaZH" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p></p>
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		<title>El Distributismo de Chesterton: La creación de un mundo más justo mediante la propiedad y el personalismo</title>
		<link>https://altumfi.com/es/el-distributismo-de-chesterton/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Borja Barragán]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 09 Jan 2024 17:13:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Altum App]]></category>
		<category><![CDATA[Principal]]></category>
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					<description><![CDATA[Fue periodista, figura controvertida, realista, amante del debate y converso. Todo gracias a un viaje espiritual que describió como ningún otro, y que no tenía otro destino que el retorno al abrazo de Cristo. ¿Quién mejor para elaborar una teoría económica? Una completamente alineada con la naturaleza humana. La Teoría de Chesterton: Junto con Hilaire [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Fue periodista, figura controvertida, realista, amante del debate y converso. Todo gracias a un viaje espiritual que describió como ningún otro, y que no tenía otro destino que el retorno al abrazo de Cristo. ¿Quién mejor para elaborar una teoría económica? Una completamente alineada con la naturaleza humana.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La Teoría de Chesterton:</h2>



<p>Junto con Hilaire Belloc, <strong>Gilbert K. Chesterton</strong> formuló la <a href="https://periodicolaesperanza.com/archivos/24976" data-type="link" data-id="https://periodicolaesperanza.com/archivos/24976" target="_blank" rel="noopener">teoría del Distributismo</a> y actualmente se le considera uno de los pensadores más influyentes del pensamiento cristiano y moderno. Aunque quizá sea más conocido por sus prolíficas contribuciones a la literatura, los logros intelectuales de Chesterton se extendieron al ámbito de la economía. Su teoría económica subraya la importancia de la propiedad generalizada y trata de abordar las desigualdades sociales y económicas de su época, basándose en la naturaleza orientada a Dios y no en meras consideraciones materialistas. Su perspectiva sigue inspirando a los pensadores contemporáneos mientras seguimos explorando modelos económicos alternativos.</p>



<p>Su formulación del Distributismo nace como respuesta a la <strong>Doctrina Social de la Iglesia, </strong>ofreciendo una alternativa al capitalismo y al socialismo. Se basa en una <strong>auténtica antropología social</strong>, en la que se pretende devolver a la persona toda la centralidad que le debe corresponder en cualquier proceso de organización política y económica de la sociedad, procesos en los que sólo la persona puede ser tomada como fin en sí misma, y nunca como medio<a id="_ftnref1" href="#_ftn1">[1]</a> . En este sentido, se trata de una teoría formulada a partir de la fundamentación filosófica de la <strong>Doctrina Social Católica</strong>. De hecho, esta teoría se inspira en los principios establecidos en la encíclica <em>Rerum Novarum </em>y en la contribución de León XIII que buscaban un equilibrio justo y armonioso entre el capital y el trabajo para proteger los derechos y la dignidad de los trabajadores.</p>



<p>El principio fundamental del <strong>Distributismo</strong> es que la única forma de construir un mundo justo es distribuir la propiedad para que no se concentre en muy pocas manos, condenando a una vida de miseria a masas de personas cada vez mayores<a id="_ftnref2" href="#_ftn2">[2]</a> . En sus propias palabras: &#8220;La propiedad no es más que el arte de la democracia. Significa que cada hombre debe tener algo que pueda modelar a su propia imagen, como está modelado a imagen del cielo&#8221;<a id="_ftnref3" href="#_ftn3">[3]</a> . Gilbert K. C y los distributistas también promovían la idea de que la propiedad debía ser principalmente a pequeña escala y estar arraigada en las comunidades locales. Fomentaban la agricultura familiar, las empresas familiares y las cooperativas locales como formas de organización económica. La creencia era que esto contribuiría a una economía más descentralizada y a una mayor solidaridad comunitaria.</p>



<p><strong>El distributismo de Chesterton</strong> se enfrenta a menudo a críticas por su supuesta falta de aplicación práctica. Algunos sostienen que esta teoría puede ser excesivamente idealista y que aplicarlo a gran escala podría dar lugar a ineficiencias económicas u obstaculizar el crecimiento económico. Los críticos también señalan que el distributismo a veces pasa por alto los retos de la transición de los sistemas económicos existentes a un modelo distributista.</p>



<p>Estas críticas pueden ser válidas en contextos específicos. Sin embargo, lo que propone no es un cambio de sistema, sino una transformación espiritual. No constituye una &#8220;tercera vía&#8221;, como se la suele etiquetar. Toda teoría y práctica económicas se apoyan implícitamente en alguna visión antropológica subyacente. La propuesta de Chesterton y Belloc pretende precisamente alterar ese fundamento. Mientras que tanto el capitalismo como el socialismo están arraigados en una cosmovisión materialista y utilitarista, el distributismo encuentra su base en la <strong>antropología cristiana</strong>, tal como se interpreta en las directrices prácticas de las encíclicas que le sirven de inspiración. En consecuencia, el cambio es mucho más profundo que el de un sistema. Desde esta perspectiva, la crítica de un cambio sistémico se ve matizada por el hecho de que lo que se propone es una conversión en toda regla. Supone una transformación de motivaciones y prioridades más que una revisión del sistema.</p>



<p>Por último, Chesterton apoyaba firmemente el <strong>principio de subsidiariedad,</strong> uno de los más importantes de la Doctrina Social Católica en materia económica, que afirmaba que los asuntos debían tratarse a nivel local o comunitario siempre que fuera posible. El principio de subsidiariedad coincide con la visión distributista de la descentralización económica y política. Él veía la subsidiariedad como una forma de empoderar a las comunidades locales y permitirles tomar las decisiones que mejor se adaptasen a sus necesidades específicas, en lugar de ser dictadas por una autoridad lejana. En el mismo sentido, un sistema distributista concede auténtica libertad a las familias, por lo que supone una amenaza para los poderes establecidos. Es un sistema en el que cada hogar posee los medios esenciales para su subsistencia, sin depender ni de las administraciones públicas ni de vastos conglomerados empresariales o autoridades financieras. Al hacerlo, socava algunas de las herramientas más consagradas de la subyugación de masas. Esta es la razón por la que G.K afirma que &#8220;la palabra rebelde subestima nuestra causa&#8221;<a id="_ftnref4" href="#_ftn4">[4]</a> .</p>



<p>En resumen, G. K. Chesterton fue un defensor del distributismo, una teoría económica y social que abogaba por una distribución más equitativa de la propiedad, la promoción de las pequeñas empresas locales y la descentralización económica. Sus ideas giraban en torno a la importancia de la propiedad privada, la subsidiariedad y la crítica tanto del capitalismo como del socialismo.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Sada, Daniel, <em>Gilbert Keith Chesterton y el Distributismo Inglés en el Primer Tercio del Siglo XX</em>, 2005, Fundación Universitaria Española. Disponible en: <a href="http://ddfv.ufv.es/bitstream/handle/10641/1304/chesterton-COMPLETO-02.pdf?sequence=5&amp;isAllowed=y" target="_blank" rel="noopener">http://ddfv.ufv.es/bitstream/handle/10641/1304/chesterton-COMPLETO-02.pdf?sequence=5&amp;isAllowed=y</a></p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> de Prada, Juan Manuel, Juan Manuel de Prada: &#8220;Chesterton disuelve las ideologías modernas&#8221;, 2019, Alfa y Omega. Disponible en: <a href="https://alfayomega.es/chesterton-disuelve-las-ideologias-modernas/" target="_blank" rel="noopener">https://alfayomega.es/chesterton-disuelve-las-ideologias-modernas/</a></p>



<p><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> Chesterton, G.K., <em>Qué le pasa al mundo</em>, 1910.</p>



<p><a href="#_ftnref4" id="_ftn4">[4]</a> Chesterton, G.K., <em>Utopía de los usureros</em>, 2000. Disponible en: <a href="https://www.gutenberg.org/files/2134/2134-h/2134-h.htm" target="_blank" rel="noopener">https://www.gutenberg.org/files/2134/2134-h/2134-h.htm</a></p>



<p><a href="https://altumfi.com/" data-type="link" data-id="https://altumfi.com/">Altum Faithful Investing</a></p>



<p></p>
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			</item>
		<item>
		<title>El efecto Rhonheimer: La configuración de la economía, la ética y la bioética en la Edad Moderna</title>
		<link>https://altumfi.com/es/el-efecto-rhonheimer-etica-economia-bioetica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Borja Barragán]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 20 Sep 2023 10:08:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Altum App]]></category>
		<category><![CDATA[Principal]]></category>
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					<description><![CDATA[En el mundo de la filosofía económica y la doctrina social católica, Martin Rhonheimer es un pensador notable cuya obra ha dejado una huella indeleble. Este filósofo y teólogo suizo nacido en 1950, es conocido por sus importantes contribuciones al campo de la ética económica y la moral, especialmente en el contexto de la ética [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>En el mundo de la filosofía económica y la <strong>doctrina social católica</strong>, Martin Rhonheimer es un pensador notable cuya obra ha dejado una huella indeleble. Este filósofo y teólogo suizo nacido en 1950, es conocido por sus importantes contribuciones al campo de la ética económica y la moral, especialmente en el contexto de la <strong>ética católica</strong>. En este artículo, destacamos algunas ideas notables del autor.</p>



<h2 class="wp-block-heading">“El Sistema Económico del Dar” &#8211; Martin Rhonheimer</h2>



<p>En primer lugar,<strong> Martin Rhonheimer</strong> es ampliamente reconocido por sus importantes aportaciones al campo de la economía, con tesis muy alineadas tanto con la Escuela Austriaca de Economía como con la Escuela de Salamanca<a id="_ftnref1" href="#_ftn1">[1]</a>.</p>



<p>El autor destaca la contribución histórica del capitalismo en Europa al liberar a las masas del hambre y la miseria, democratizando el bienestar. Sostiene que las diferencias de nivel de vida entre trabajadores y multimillonarios son cada vez menores en términos de necesidades materiales básicas<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a> y defiende el capitalismo como generador de empleo y riqueza a través de la inversión privada. Advierte contra los intentos de lograr una mayor &#8220;justicia social&#8221; gravando a los ricos y critica la intervención estatal como causa de las crisis económicas. Rhonheimer afirma que el capitalismo y la economía de mercado han disminuido la pobreza global. Aunque la desigualdad es inherente al desarrollo económico, lo crucial es mejorar el bienestar absoluto, especialmente entre las clases más pobres en áreas con mayor capitalismo y mercados libres.</p>



<p>Esta postura se encuentra alineada con los principios de solidaridad y subsidiariedad propuestos por la <strong>Doctrina Social de la Iglesia</strong> (y que explicamos en nuestro anterior artículo sobre Hienrich Pesch). Destaca la importancia de un orden económico justo y humano en el que la solidaridad exija la responsabilidad de cuidar de los menos afortunados, y la subsidiariedad subraye la necesidad de que la toma de decisiones se produzca al nivel más localizado y eficiente, evitando la intervención innecesaria del Estado. Rhonheimer sostiene que estos principios, cuando se aplican de forma reflexiva, pueden contribuir a un sistema económico más equitativo y moralmente sólido que respete la dignidad humana y promueva el bien común.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Responsabilidad social corporativa: ¿un concepto erróneo?</h2>



<p>Rhonheimer también ha expresado su opinión sobre la ética empresarial. Su perspectiva sobre la <a href="https://climate.selectra.com/es/empresas/responsabilidad-social-corporativa" data-type="link" data-id="https://climate.selectra.com/es/empresas/responsabilidad-social-corporativa" target="_blank" rel="noopener">Responsabilidad Social Corporativa (RSC)</a> coincide con la idea de que la RSC no es un concepto equivocado, pero debe ser impulsada por un razonamiento estratégico dentro de las empresas. Enfatiza que los empresarios participan en la RSC con éxito cuando la perciben como beneficiosa para sus empresas, siempre y cuando no comprometa su competitividad. Rhonheimer sugiere que la RSC debería ser vista como una visión más precisa de la propia empresa, considerando las necesidades y la satisfacción de las partes interesadas o stakeholders, similar a la importancia de la satisfacción del consumidor. De este modo, son las fuerzas del mercado, en lugar de las regulaciones, las que deberían estimular los esfuerzos de RSC. En las economías de mercado, las empresas tienen un incentivo natural para mejorar las condiciones de trabajo y respetar los intereses de las partes interesadas para mantener una buena reputación, que es un recurso valioso para cualquier empresa.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Un enfoque tomista de la bioética</h2>



<p>Martin también ha realizado importantes contribuciones a la bioética al abordar complejos dilemas morales, como la ética de la reproducción asistida, la eutanasia y la investigación con células madre, todo ello desde un sólido punto de vista ético enraizado en los <strong>principios católicos</strong> y la ética tomista. Su inquebrantable postura sobre el valor de la vida, su oposición a prácticas como la eutanasia y el aborto, y su defensa de la objeción de conciencia entre los profesionales de la salud han contribuido a una comprensión más profunda de las cuestiones bioéticas y sus implicaciones para la humanidad.</p>



<p>En resumen, las contribuciones de Martin a los campos de la economía, la ética y la bioética reflejan la influencia de<strong> pensadores católicos</strong> en la configuración de estos ámbitos cruciales. Sus ideas sobre las dimensiones éticas de los sistemas económicos, basadas sólidamente en los principios de solidaridad y subsidiariedad, ofrecen una guía para establecer estructuras económicas justas y humanas. Además, su firme postura en defensa de la sacralidad de la vida en los debates bioéticos resalta la continua relevancia de la <strong>ética católica </strong>en los dilemas contemporáneos. La obra de Martin Rhonheimer se convierte en un valioso recurso para aquellos que buscan orientación ética y claridad moral en el complejo panorama de la economía y la bioética.</p>



<p>Desde Altum Faithful Investing, suscribimos la aportación de Martin Rhonheimer, sobre la moral en la economia, mas aún, proporcionamos las <a href="https://altumfi.com/es/guias-de-inversion-altum/" data-type="link" data-id="https://altumfi.com/es/guias-de-inversion-altum/">guias</a> para que tus inversiones no interfieran con tus principios.</p>



<p></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Gómez Rivas, León, <em>Campeones de la Libertad</em>, 2019, Unión Editorial, p.208</p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Rhonheimer, Martin, <em>Libertad Económica, Capitalismo y Ética Cristiana</em>, 2017, Unión Editorial, p.39</p>



<p><a href="https://altumfi.com/" data-type="link" data-id="https://altumfi.com/">Altum Faithful Investing</a></p>



<p></p>
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			</item>
		<item>
		<title>¿Cuál el valor de las cosas? La teoría del valor subjetivo de Diego de Covarrubias</title>
		<link>https://altumfi.com/es/la-teoria-del-valor-subjetivodediego-de-covarrubias/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Borja Barragán]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 19 Jul 2023 07:02:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Altum App]]></category>
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					<description><![CDATA[Diego de Covarrubias (1512-1577) es uno de los pensadores más relevantes de la Escuela de Salamanca. Fue sucesivamente, catedrático de Derecho Canónico, oidor de la Cancillería de Granada, obispo de Ciudad Rodrigo y de Segovia, Padre Sinodal en el Concilio de Trento y presidente del Consejo de Castilla[1].&#160; Su objetivo fue unir el derecho, la [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Diego de Covarrubias</strong> (1512-1577) es uno de los pensadores más relevantes de la Escuela de Salamanca. Fue sucesivamente, catedrático de Derecho Canónico, oidor de la Cancillería de Granada, obispo de Ciudad Rodrigo y de Segovia, Padre Sinodal en el Concilio de Trento y presidente del Consejo de Castilla<a id="_ftnref1" href="#_ftn1">[1]</a>.&nbsp; Su objetivo fue unir el derecho, la teología y la economía convirtiéndose en referente del pensamiento de su época. Covarrubias supone una síntesis perfecta de las ideas de dicha Escuela ya que Francisco de Vitoria y Domingo de Soto ejercieron una influencia vital en su pensamiento y este en otros posteriores como Juan de Mariana.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Aportación de Diego de Covarrubias</h2>



<p>Desde su <strong>aplicación de la ética y la justicia en los asuntos económicos</strong>, él creía firmemente en la importancia de un comercio justo y en la responsabilidad de los individuos y las instituciones de actuar con integridad en sus transacciones. Su visión enfatizaba la necesidad de que los inversores y los empresarios consideraran no solo los beneficios financieros, sino también el impacto social y humano de sus decisiones.</p>



<p>Su principal aportación económica fue ser pionero en la formulación sobre la<strong> teoría subjetiva del valor</strong><a id="_ftnref2" href="#_ftn2">[2]</a> en su obra, aportación que más tarde heredó la Escuela Austriaca, principalmente el economista alemán Carl Menger. Sobre esta idea gira toda la economía del libre mercado<a id="_ftnref3" href="#_ftn3">[3]</a>, Covarrubias afirma que «el valor de una cosa no depende de su naturaleza objetiva sino de la estimación subjetiva de los hombres, incluso aunque tal estimación sea alocada»<a id="_ftnref4" href="#_ftn4">[4]</a>. Así ponía el ejemplo del trigo: «en las Indias el trigo se valora más que en España porque allí los hombres lo estiman más, y ello a pesar de que la naturaleza del trigo es la misma en ambos lugares»<a id="_ftnref5" href="#_ftn5">[5]</a>. Por tanto, la gran aportación de este pensador es haber anticipado conceptos del liberalismo económico como la fijación de precios en el mercado (oferta y demanda, o en palabras de la época “libre concurrencia”)<a id="_ftnref6" href="#_ftn6">[6]</a>. Esta noción se sitúa en contraposición a la teoría objetiva del valor que posteriormente fundamentará la teoría de la plusvalía marxista y gran parte del <strong>pensamiento económico moderno.</strong></p>



<p>Además, fue precursor del pensamiento de Juan de Mariana sobre el valor de la moneda y la devaluación, teoría que exponíamos hace unos meses al pensador jesuita. Diego fue defensor de la tesis de que manipular la moneda supone una alteración artificial que no respetaba las dinámicas naturales del mercado<a id="_ftnref7" href="#_ftn7">[7]</a>.</p>



<p>De la misma manera que todos estos teóricos españoles, Covarrubias creía que los propietarios individuales de bienes tenían derechos inviolables sobre los mismos<a id="_ftnref8" href="#_ftn8">[8]</a>. Una defensa de la propiedad privada que se encuentra en plena consonancia con la<strong> Doctrina Social de la Iglesia </strong>y en última instancia con la Ley Natural. Por último, Diego no solo aportó a la economía, sino que también es un pensador muy relevante en otros campos, principalmente el jurídico. En ese sentido, defendió las causas de la guerra justa, los títulos de conquista o el concepto de derecho de gentes, siendo considerado uno de los mayores expertos en derecho romano<a id="_ftnref9" href="#_ftn9">[9]</a>.</p>



<p>De esta manera, el pensamiento de  Covarrubias pone de manifiesto una vez más la importancia de la moral en la economía, o más concretamente la economía como una ciencia moral. Así, la obra de Covarrubias es relevante para la actualidad en tanto en cuanto supone un testimonio de la importancia de <strong>aplicar la ética a la actividad económica.</strong> </p>



<p>Desde Altum Faithful Investing, suscribimos la aportación de Covarrubias a la moral en la economia, mas aún, proporcionamos las <a href="https://altumfi.com/es/guias-de-inversion-altum/" data-type="link" data-id="https://altumfi.com/es/guias-de-inversion-altum/">guias</a> para que tus inversiones no interfieran con tus principios.</p>



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Gómez Rivas, León, <em>Don Diego de Covarrubias</em>, 2022, Unión Editorial, p.35.</p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Huerta de Soto, Jesús, <em>Estudios de Economía Política</em>, 2020, Unión Editorial, p.45.</p>



<p><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> Ibid, p.153</p>



<p><a href="#_ftnref4" id="_ftn4">[4]</a> De Covarrubias, Diego, <em>Omnia Opera, «Veterum Collatio Numismatum, cum his, quae modo expenduntur, publica, et Regia authoritate perpensa</em>», 1604, pp. 669-710.</p>



<p><a href="#_ftnref5" id="_ftn5">[5]</a> Ibid.</p>



<p><a href="#_ftnref6" id="_ftn6">[6]</a> Gómez Rivas, León, <em>Campeones de la Libertad</em>, 2019, Unión Editorial, p.150</p>



<p><a href="#_ftnref7" id="_ftn7">[7]</a> Ibid.</p>



<p><a href="#_ftnref8" id="_ftn8">[8]</a> Rockwell, Llewellyn, The True Founders of Economics: The School of Salamanca, 2018, Mises Institute. Disponible en internet: <a href="https://mises.org/wire/true-founders-economics-school-salamanca" target="_blank" rel="noopener">https://mises.org/wire/true-founders-economics-school-salamanca</a></p>



<p><a href="#_ftnref9" id="_ftn9">[9]</a> Rothbard, Murray N, <em>Historia del Pensamiento Económico</em>, 2013, Unión Editorial, p.144.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Incompatibilidad entre Agenda 2030 y DSI (IV) &#8211; ¿Dónde está tu Norte?</title>
		<link>https://altumfi.com/es/incompatibilidad-entre-agenda-2030-y-dsi/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Borja Barragán]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 20 Jun 2023 08:35:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Principal]]></category>
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					<description><![CDATA[Parte IV: ¿Dónde está tu Norte? &#8211; AGENDA 2030 Y DSI En los tres últimos artículos hemos estado explicando que, aunque la Agenda 2030 tiene aspectos positivos, aceptarla en su totalidad implica conflictos directos con el planteamiento moral de la Iglesia. Ante la aceptación generalizada de la Agenda surge la pregunta de ¿y ahora qué?, [&#8230;]]]></description>
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<h2 class="wp-block-heading">Parte IV: ¿Dónde está tu Norte? &#8211; AGENDA 2030 Y DSI</h2>



<p>En los tres últimos artículos hemos estado explicando que, aunque la Agenda 2030 tiene aspectos positivos, aceptarla en su totalidad implica conflictos directos con el planteamiento moral de la Iglesia. Ante la aceptación generalizada de la Agenda surge la pregunta de ¿y ahora qué?, ¿qué debe hacer el cristiano?, ¿dónde debería estar nuestro foco?</p>



<p>Benedicto XVI habló en diversas ocasiones sobre la importancia de los <strong>principios no negociables</strong>: protección de la vida, reconocimiento y promoción de la estructura de la familia y protección del derecho de los padres a educar a sus hijos<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a>. Unos principios que no son verdades de fe sino principios inscritos en la naturaleza del hombre y por tanto destinados a todas las personas y esenciales para la convivencia justa y pacífica.</p>



<p>Ante esta situación, el <strong>cristiano no puede permanecer como espectador en la sociedad y cabe preguntarse si tenemos la responsabilidad moral de ofrecer una alternativa</strong> que sea consonante a esos principios innegociables, en palabras de Juan Pablo II:</p>



<p><em>“Nuevas situaciones, tanto eclesiales como sociales, económicas, políticas y culturales, reclaman hoy, con fuerza muy particular, la acción de los fieles laicos. Si el no comprometerse ha sido siempre algo inaceptable, el tiempo presente lo hace aún más culpable.&nbsp;A nadie le es lícito permanecer ocioso.”<a href="#_ftn2" id="_ftnref2"><strong>[2]</strong></a></em></p>



<p>Ofrecer esa alternativa <strong>llama a ser minorías creativas en todos los ámbitos</strong>. Benedicto XVI ha recalcado en varias ocasiones la importancia de la Iglesia como minoría creativa. La minoría creativa se asemeja a la levadura en medio de la masa: es capaz de transformar las leyes y propiedades de la masa, pero lo hace desde dentro, formando parte de ella<a href="#_ftn3" id="_ftnref3">[3]</a>. Así, ante la propuesta actual de desligar todos los aspectos sociales de la trascendencia, ser minoría creativa implica ofrecer una alternativa: poner el valor en la persona.</p>



<p>Situando al hombre en el centro, <strong>la primera estructura social que nos encontramos es la familia</strong>. En toda la literatura que rodea la Agenda 2030, apenas se menciona a la familia si no es para mermarla a través de la “<em>planificación familiar</em>”, en vez de fomentarla. Sin embargo, la familia sigue siendo una de las piedras angulares para el desarrollo de una sana sociedad. Por un lado, porque es quien genera el capital humano y, por otro lado, porque es la escuela donde se aprende a vivir y donde se aprende a amar.</p>



<p>Desde Altum nos hemos puesto la meta de ser minoría creativa en el mundo de las finanzas y la inversión. Nuestra forma de hacerlo es ofrecer una alternativa moralmente responsable a la “inversión sostenible” actual, introduciendo cuatro pilares a la hora de seleccionar inversiones que ponen a la persona en el centro: la promoción de la vida, de la familia, de la dignidad humana y el cuidado y protección de la creación para las generaciones futuras&#8230; Fruto de ello han sido los proyectos que han visto la luz en los últimos 5 años:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Altum App:</strong> una app destinada a todos los inversores y consumidores, independientemente de su patrimonio, para poder comprobar si las compañías cumplen con el magisterio de la Iglesia.</li>



<li><strong>Altum Explorer:</strong> una herramienta que permite al inversor profesional crear carteras coherentes con la moral cristiana para sus clientes.</li>



<li><strong>Altum Certified:</strong> un sistema de certificación de vehículos de inversión para permitir al inversor conocer en qué medida los activos en los que invierte un fondo no entran en conflicto con el Magisterio.</li>



<li><strong>Altum 100&#215;1:</strong> nuestro programa, enmarcado dentro de la reciprocidad y la lógica del don, para apoyar la Oración, la Misión y las Vocaciones fomentando iniciativas como el documental recientemente publicado “Libres”</li>
</ul>



<p>Todos estamos llamados a la creatividad, a generar cosas nuevas, es lo que ha hecho el hombre desde que es hombre. Invitamos al lector de este artículo a que se pare a pensar cómo puede él, junto con otros, ser minoría creativa, allí donde el Señor haya plantado a cada uno, para seguir generando una cultura cristiana centrada en la persona.</p>



<p>Porque… ¿dónde debería estar realmente nuestro norte? Nuestro norte debería levantar la mirada más allá del horizonte 2030 a tan sólo 3 años más, al año 2033, en el que celebraremos el evento que realmente cambió el mundo: la resurrección del Señor.</p>



<p>¿Te atreves a construir tu propia agenda para el 2033?</p>



<p>Siempre <a href="https://altumfi.com/about-us/" data-type="link" data-id="https://altumfi.com/about-us/">duc in altum.</a></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Benedicto XVI, <em>Discurso del Santo Padre Benedicto XVI a los participantes en unas jornadas de estudio sobre Europa organizadas por el Partido Popular Europeo</em>, 2006. Disponible en internet: <a href="https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/speeches/2006/march/documents/hf_ben-xvi_spe_20060330_eu-parliamentarians.html" target="_blank" rel="noopener">https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/speeches/2006/march/documents/hf_ben-xvi_spe_20060330_eu-parliamentarians.html</a></p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> <a>Juan Pablo II, <em>Christifideles Laici</em>, 1988, n.3. </a>Disponible en internet: <a href="https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/apost_exhortations/documents/hf_jp-ii_exh_30121988_christifideles-laici.html" target="_blank" rel="noopener">https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/apost_exhortations/documents/hf_jp-ii_exh_30121988_christifideles-laici.html</a></p>



<p><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> <a>Granados, Luis y Ribera, Ignacio, <em>Minorías Creativas: El Fermento del Cristianismo</em>, Editorial Monte Carmelo, 2011, p.22.</a></p>



<p></p>
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			</item>
		<item>
		<title>El Solidarismo y Quadragesimo Anno: la herencia de Heinrich Pesch</title>
		<link>https://altumfi.com/es/el-solidarismo-y-quadragesimo-anno-heinrich-pesch/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Borja Barragán]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 05 Jun 2023 16:38:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Altum App]]></category>
		<category><![CDATA[Principal]]></category>
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					<description><![CDATA[Quadragesimo Anno es una de las encíclicas más importantes del pensamiento católico. Tras la primera encíclica social que cambió la relación de la Iglesia con el mundo, Rerum Novarum, Pío XI revisitaba esas ideas 40 años después. Uno de los pensadores más influyentes en esta encíclica fue Heinrich Pesch (1854-1926) jesuita alemán y fundador de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Quadragesimo Anno</em> es una de las encíclicas más importantes del pensamiento católico. Tras la primera encíclica social que cambió la relación de la Iglesia con el mundo, <em>Rerum Novarum</em>, Pío XI revisitaba esas ideas 40 años después. Uno de los pensadores más influyentes en esta encíclica fue Heinrich Pesch (1854-1926) jesuita alemán y fundador de la Escuela Solidarista.</p>



<p>La gran aportación del jesuita alemán fue desarrollar un sistema social y económico alrededor del principio de solidaridad<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a> tratando de encontrar una tercera vía entre el socialismo y el individualismo<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a>. El Solidarismo es una filosofía social derivada de la tradición del derecho natural que pretende ser la interpretación adecuada de la naturaleza humana y de las conclusiones filosófico-sociales y económicas que deben extraerse de ella<a href="#_ftn3" id="_ftnref3">[3]</a>. Este desarrollo respondía también al objetivo de sistematizar la incipiente Doctrina Social de la Iglesia (DSI) que en el momento se estaba forjando, prueba de ello es la ya mencionada influencia de la obra de Pesch en <em>Quadragesimo Anno</em>.</p>



<p>El principio de solidaridad constituye un pilar fundamental en la DSI que tiene dos dimensiones: ser un principio social y ser una virtud moral. La solidaridad como principio social tiene valor ordenador de las instituciones hacia el bien común<a href="#_ftn4" id="_ftnref4">[4]</a>. La solidaridad en palabras de Pesch es “interdependencia social y la dependencia recíproca real entre las personas”<a href="#_ftn5" id="_ftnref5">[5]</a>. De esta manera, desarrolla una filosofía económica enfocada a aplicar la solidaridad a todos los niveles económicos: entre empleado y empleador, entre los ciudadanos del mismo Estado y entre las diferentes Naciones<a href="#_ftn6" id="_ftnref6">[6]</a>.</p>



<p>Esa solidaridad se materializa en armonizar el bienestar individual con el bienestar común. Un sistema que contempla que el mercado y la propiedad privada son herramientas legítimas y útiles para el desarrollo económico, pero deben estar sujetos a principios éticos que eviten el abuso. Esos principios son las obligaciones de los ciudadanos con la sociedad, de la sociedad con sus ciudadanos o de los ciudadanos entre sí como individuos, respectivamente: justicia legal, justicia distributiva y justicia conmutativa<a href="#_ftn7" id="_ftnref7">[7]</a>.</p>



<p>A efectos prácticos esta teoría se materializa en ciertas posiciones que, a día de hoy, siguen siendo de actualidad. En primer lugar, Pesch defendía la acción limitada del Estado basándose en el principio de subsidiariedad siendo su papel llegar a dónde las personas por sus propias capacidades personales no pueden llegar. En su lugar, proponía protección ordenada de sus derechos, asistencia eficaz y complementariedad de sus carencias con el poder que tienen los ciudadanos de un Estado cuando actúan de forma concertada<a href="#_ftn8" id="_ftnref8">[8]</a>.</p>



<p>En segundo lugar, para Pesch la propiedad privada, derivada de la ley natural, tiene un valor tanto económico como moral y está sujeta a ciertas obligaciones. En sus propias palabras:</p>



<p>“<em>No existe un &#8220;derecho&#8221; que, como tal o en la propiedad y la adquisición de bienes materiales de la forma en que se ejerce, sea independiente del orden moral que opera en el mundo</em>”<a href="#_ftn9" id="_ftnref9">[9]</a></p>



<p>Por último, una cuestión fundamental para Pesch es la relación del empleador con el empleado. En Rerum Novarum el Papa León XIII afronta la cuestión obrera haciendo una apasionada defensa de la inalienable dignidad de los obreros<a href="#_ftn10" id="_ftnref10">[10]</a>. Ese espíritu lo recoge Pesch afirmando la idea de una cooperación justa y equitativa entre ambas partes. Pesch abogaba por un sistema económico en el que los trabajadores recibieran salarios justos y condiciones laborales adecuadas, y en el que los empleadores asumieran su responsabilidad social hacia sus empleados. Esta postura constituye uno de los pilares en los que se apoyará Pío XI para escribir <em>Quadragesimo Anno.</em></p>



<p>La importancia de la obra de Pesch reside en haber sido capaz de sistematizar la esencia de la DSI en un sistema económico que parte de la ley natural y sitúa a la persona en el centro. En palabras del Papa Juan Pablo II en <em>Sollicitudo Rei Socialis </em>“el ejercicio de la solidaridad dentro de cada sociedad es válido sólo cuando sus miembros se reconocen unos a otros como personas”<a href="#_ftn11" id="_ftnref11">[11]</a>.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Ederer, J. Rupert, <em>Heinrich Pesch, Solidarity, And Social Encyclicals, </em>1991, Review of Social Economy,&nbsp;49:4,&nbsp;596-610. Disponible en internet: <a href="https://doi.org/10.1080/00346769100000050" target="_blank" rel="noopener">https://doi.org/10.1080/00346769100000050</a></p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Ronheimer, Martin, Market Capitalism and Christian Social Ethics: A Contradiction?, 2019, Austrian Institute Paper Nr. 27, p.2. Disponible en internet: <a href="https://austrian-institute.org/wp-content/uploads/2020/02/Rhonheimer-Market-Capitalism-and-Christian-Social-Ethics-Ai-Paper-27-2019.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://austrian-institute.org/wp-content/uploads/2020/02/Rhonheimer-Market-Capitalism-and-Christian-Social-Ethics-Ai-Paper-27-2019.pdf</a></p>



<p><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> Koslowski, Peter. Solidarism, Capitalism, and Economic Ethics in Hienrich Pesch, 2000, The Theory of Capitalism in the German Economic Tradition. Studies in Economic Ethics and Philosophy, Springe. Available at: <a href="https://doi.org/10.1007/978-3-662-04084-3_10" target="_blank" rel="noopener">https://doi.org/10.1007/978-3-662-04084-3_10</a></p>



<p><a href="#_ftnref4" id="_ftn4">[4]</a> DSI p.98</p>



<p><a href="#_ftnref5" id="_ftn5">[5]</a> Ederer, J. Rupert, <em>John Paul II, Hienrich Pesch and the Christian Virtue of Solidarity</em>, 1997, Faith and Reason: The Journal of Christendom College, Vol. XXIII, No. 2. Disponible en internet: <a href="https://media.christendom.edu/1996/06/john-paul-ii-heinrich-pesch-and-the-christian-virtue-of-solidarity/" target="_blank" rel="noopener">https://media.christendom.edu/1996/06/john-paul-ii-heinrich-pesch-and-the-christian-virtue-of-solidarity/</a></p>



<p><a href="#_ftnref6" id="_ftn6">[6]</a> Messner, Johannes, <em>Hienrich Pesch</em>, Das Neue Reich, 1926, vol. 8.</p>



<p><a href="#_ftnref7" id="_ftn7">[7]</a> Ederer, J. Rupert, <em>John Paul II, Hienrich Pesch and the Christian Virtue of Solidarity</em>, 1997, Faith and Reason: The Journal of Christendom College, Vol. XXIII, No. 2, p. 4. Disponible en internet: <a href="https://media.christendom.edu/1996/06/john-paul-ii-heinrich-pesch-and-the-christian-virtue-of-solidarity/" target="_blank" rel="noopener">https://media.christendom.edu/1996/06/john-paul-ii-heinrich-pesch-and-the-christian-virtue-of-solidarity/</a></p>



<p><a href="#_ftnref8" id="_ftn8">[8]</a> Pesch, Heinrich, S.J., <em>Ethics and the National Economy</em>, 2004, HIS Press, Norfolk, VA, P.52.</p>



<p><a href="#_ftnref9" id="_ftn9">[9]</a> Ibid, p.75.</p>



<p><a href="#_ftnref10" id="_ftn10">[10]</a> Pontificio Consejo “Justicia y Paz”, <em>Compendio de la doctrina social de la Iglesia</em>, Biblioteca de Autores Cristianos, 2019, p.138 (n.268)</p>



<p><a href="#_ftnref11" id="_ftn11">[11]</a> Papa Juan Pablo II, <em>Sollicitudo Reis Socialis</em>, Santa Sede, 1987, n. 39. Disponible en internet: <a href="https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_30121987_sollicitudo-rei-socialis.html" target="_blank" rel="noopener">https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_30121987_sollicitudo-rei-socialis.html</a></p>



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<p></p>
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			</item>
		<item>
		<title>Doctrina Social de la Iglesia y Agenda 2030 &#8211; ¿Dos caras de la misma moneda?</title>
		<link>https://altumfi.com/es/doctrina-social-de-la-iglesia-y-agenda-2030/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Borja Barragán]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 22 May 2023 16:24:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Principal]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://altum-fi.com/?p=39101</guid>

					<description><![CDATA[Parte III: Agenda 2030 &#8211; ¿Caballo de Troya para que el Estado y las empresas se conviertan en “árbitros morales”? La Agenda 2030 tiene un innegable carácter estatalista debido a que se trata de una iniciativa que emana de los Estados y las organizaciones supranacionales. Sin embargo, el carácter global de la agenda pone el [&#8230;]]]></description>
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<h2 class="wp-block-heading">Parte III: Agenda 2030 &#8211; ¿Caballo de Troya para que el Estado y las empresas se conviertan en “árbitros morales”?</h2>



<p>La Agenda 2030 tiene un innegable carácter estatalista debido a que se trata de una iniciativa que emana de los Estados y las organizaciones supranacionales. Sin embargo, el carácter global de la agenda pone el foco también en el sector privado, siendo las empresas agentes fundamentales en la implementación de la misma. Habiendo analizado en los dos artículos anteriores las diferentes bases antropológicas y los objetivos concretos que entran en conflicto con el Magisterio, en este artículo profundizamos sobre el rol que debe tener el Estado y la empresa en la vida del hombre en contraposición al planteamiento de la Agenda 2030.</p>



<p>La Agenda 2030 está basada en un consenso decidido por los jefes de estado, lo cual no es en sí mismo<ins> </ins>necesariamente malo. Para que un consenso o acción votada por mayorías sea reconocida y respetada, debe promover valores humanos y morales esenciales que tal y como designa el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia “<em>derivan de la verdad misma del ser humano y que expresan y tutelan la dignidad de la persona</em>”<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a>. &nbsp;Estos valores no se fundan en consensos o mayorías que puedan modificarlos o destruirlos, sino que son simplemente reconocidos y respetados como elementos de una ley moral objetiva. El problema surge cuando la mayoría o el consenso opta por llevar a cabo una acción que sea contraria a esos “valores humanos” y sea contraria a la ley natural. Son diversos los ejemplos históricos de consensos que han cambiado a lo largo del tiempo. Si bien en los siglos XVIII y XIX en Estados Unidos la esclavitud era mayoritariamente aceptada e incluso amparada legalmente, no por haber sido consensuada era moralmente correcta. Por tanto, una acción no es buena por haber sido consensuada, sino porque sea conforme “<em>a la dignidad de la persona humana y a los dictámenes de la recta razón</em>”<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a>. En la jornada de la paz de 2009, Benedicto XVI recalcaba la importancia de una ley moral que actúe de ancla: <em>“es preciso un «código ético común», cuyas normas no sean sólo fruto de acuerdos, sino que estén arraigadas en la ley natural inscrita por el Creador en la conciencia de todo ser humano”.<a href="#_ftn3" id="_ftnref3"><strong>[3]</strong></a></em><em></em></p>



<p>Viendo que la Agenda 2030 entra en conflicto en algunos de sus planteamientos con la dignidad de la persona como hemos visto en los artículos anteriores, y teniendo en cuenta lo expuesto en el párrafo anterior, cabría preguntarse si los Estados podrían estar convirtiéndose en “árbitros morales” e incluso en muchos casos yendo un paso más allá donde no solo actúan de brújula moral, sino que llegan a fomentar e imponer determinadas ideologías en las conciencias individuales de los ciudadanos.</p>



<p>Desde el prisma empresarial, las empresas y en especial las grandes corporaciones ocupan un papel muy importante en la implementación de la Agenda (tal y como ya se anuncia en el acta de adopción de la Agenda)<a href="#_ftn4" id="_ftnref4">[4]</a>. A día de hoy, existe un gran número de empresas que han adoptado si no todos, algún ODS como pilar para su estrategia corporativa. También podemos ver cómo proliferan los fondos de inversión centrados en cumplir con los ODS sin (aparentemente) entender todas las implicaciones de los mismos.</p>



<p>Esos fondos de inversión invierten en empresas imponen criterios morales a sus <em>stakeholders</em>. Uno de los casos recientes más llamativos es la derogación de la sentencia Roe vs. Wade por parte de la Corte Suprema de Estados Unidos en 2022 donde 14 estados prohibieron la práctica aborto en sus territorios. Esta situación detonó que una oleada de empresas cotizadas modificase sus políticas internas para cubrir los costes de los viajes de sus empleadas a otros estados americanos para así facilitar que pudiesen abortar.</p>



<p>En definitiva, estamos viendo cómo poco a poco, aunque cada vez a mayor velocidad, empresas y Estados utilizan su posicionamiento social para convertirse en “autoridades” morales que determina cómo ha de actuar la sociedad ante determinadas situaciones. Este hecho hace que surjan preguntas en las conciencias de los inversores:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>¿Tiene sentido que un inversor católico invierta en compañías que cooperen de forma tan abierta y directa con el aborto?</li>



<li>¿Debe el mundo de la inversión simplemente rendirse al consenso?</li>



<li>¿Hasta qué punto invertir en compañías con posicionamientos contrarios a la ley natural tiene sentido? &nbsp;</li>



<li>¿Está la autoridad por encima del orden moral?</li>
</ul>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Pontificio Consejo “Justicia y Paz”, <em>Compendio de la doctrina social de la Iglesia</em>, Biblioteca de Autores Cristianos, 2019, p.199 (n.394)</p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Pontificio Consejo “Justicia y Paz”, <em>Compendio de la doctrina social de la Iglesia</em>, Biblioteca de Autores Cristianos, 2019, p.201 (n.398)</p>



<p><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> Papa Benedicto XVI, <a href="https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/messages/peace/documents/hf_ben-xvi_mes_20081208_xlii-world-day-peace.html" target="_blank" rel="noopener">https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/messages/peace/documents/hf_ben-xvi_mes_20081208_xlii-world-day-peace.html</a> n8</p>



<p><a href="#_ftnref4" id="_ftn4">[4]</a> ONU, <em>Proyecto de resolución remitido a la cumbre de las Naciones Unidas para la aprobación de la agenda para el desarrollo después de 2015 por la Asamblea General en su sexagésimo noveno período de sesiones. Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, </em>2016, p.3. Disponible en internet: <a href="https://www.fundacioncarolina.es/wp-content/uploads/2019/06/ONU-Agenda-2030.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://www.fundacioncarolina.es/wp-content/uploads/2019/06/ONU-Agenda-2030.pdf</a></p>



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<p></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Acción humana, capitalismo y valores cristianos: la obra de Michael Novak.</title>
		<link>https://altumfi.com/es/la-obra-de-michael-novak/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Borja Barragán]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 May 2023 10:11:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Altum App]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://altum-fi.com/?p=38762</guid>

					<description><![CDATA[Michael Novak Michael Novak (1933-2017) emprendió la tarea de conciliar el capitalismo con los valores cristianos defendiendo este sistema desde la perspectiva de la moral. Asesor de San Juan Pablo II y corresponsal en el Concilio Vaticano II, Michael Novak fue un filósofo y teólogo americano cuya obra ha tenido una gran repercusión en el [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<h2 class="wp-block-heading">Michael Novak</h2>



<p>Michael Novak (1933-2017) emprendió la tarea de conciliar el capitalismo con los valores cristianos defendiendo este sistema desde la perspectiva de la moral. Asesor de San Juan Pablo II y corresponsal en el Concilio Vaticano II, Michael Novak fue un filósofo y teólogo americano cuya obra ha tenido una gran repercusión en el pensamiento económico de la última década.</p>



<p>En un momento histórico en el que el socialismo triunfaba en el mundo, Novak entendió la importancia de reconciliar los valores cristianos con la libertad económica. La gran aportación de Novak es la expuesta en su obra <em>The Spirit of Democratic Capitalism</em> (1982) que propone el modelo del “capitalismo democrático” basado en la libertad y la responsabilidad social. Conceptos que de primeras pueden parecer opuestos son en realidad dos caras de la misma moneda ya que la libertad implica siempre una responsabilidad sobre las acciones. Para Novak el mercado no es un fin, sino un medio, y como tal, debe ser puesto al servicio del bienestar del hombre<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a>. Este punto lo reafirma Juan Pablo II en Centesimus Annus<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a> al constatar que las empresas constituyen un grupo al servicio de la sociedad<a href="#_ftn3" id="_ftnref3">[3]</a>.</p>



<p>Esa idea de Novak amplía la comprensión conceptual de la libertad económica bien entendida más allá de las fórmulas áridas para incluir una imagen más completa de la naturaleza creativa, humana y virtuosa del espíritu empresarial<a href="#_ftn4" id="_ftnref4">[4]</a>. Una visión que hereda en cierto modo de Ludwig Von Mises (1881-1973) e Israel Kirnzer (1930) y se encuentra en plena consonancia con la “acción humana creativa” que desarrollaba Juan Pablo II en su tesis doctoral <em>Persona y Acción</em> (1969)<a href="#_ftn5" id="_ftnref5">[5]</a>. Esa acción humana es la iniciativa emprendedora de los individuos y sus decisiones de consumo e inversión en el mercado. Una visión positiva del mercado que supone el cimiento de su teoría del capitalismo democrático: un orden social favorable a la inventiva, el descubrimiento y la creatividad empresarial<a href="#_ftn6" id="_ftnref6">[6]</a>.</p>



<p>En este sentido, Novak entendía el capitalismo como un engranaje compuesto por tres partes<a href="#_ftn7" id="_ftnref7">[7]</a>:</p>



<ol style="list-style-type:lower-alpha" class="wp-block-list">
<li>Un sistema político compuesto por instituciones gubernamentales.</li>



<li>Un sistema moral/cultural compuesto de escuelas, iglesias y.</li>



<li>Un sistema económico compuesto principalmente por empresas.</li>
</ol>



<p>Cada una de esas partes interactúa de tal forma que cada sistema controla al otro y se necesitan mutuamente para funcionar correctamente. Así, el capitalismo novakiano no es un conjunto de principios formales, sino que tiene un contenido moral: todas las decisiones y acciones acontecidas en el mercado tienen un sentido. Los individuos, influidos por el sistema moral/cultural, a través de sus decisiones de consumo o de inversión ejercen influencia sobre la actividad de las empresas haciendo que no sea ese “sistema despiadado” sino que sea un sistema que pivota alrededor de la moral.</p>



<p>Cualquiera podría alegar que la visión que aporta el pensador americano es ingenua o idealista, sin embargo, Novak, en una de sus citas más célebres, explica cómo el capitalismo, al igual que cualquier institución humana, no está exenta de fallos:</p>



<p>“<em>El capitalismo no es el Reino de Dios y no carece de pecado. Pero si hay alguna esperanza de acabar con la pobreza y la tiranía opresora —quizá nuestra última y mejor esperanza—, todo pasa por este sistema tan despreciado.”<a href="#_ftn8" id="_ftnref8"><strong>[8]</strong></a></em></p>



<p>La obra de Novak presenta una notable influencia del pensador austriaco por antonomasia F.A. Hayek (1899-1992), y a su vez una clara influencia de la Escuela de Salamanca, de la cual hablábamos en el artículo del mes pasado. Hayek también inspiró a Juan Pablo II a la hora de escribir Centesimus Annus tal y como reveló el propio Novak quien fue testigo del encuentro de ambos<a href="#_ftn9" id="_ftnref9">[9]</a>.</p>



<p>La aportación de Novak es una muestra más de la preocupación por la moral en el campo de la economía, demostrando que no son compartimentos estancos. Así, esa reconciliación entre los valores cristianos y el capitalismo nos puede orientar en las decisiones de consumo e inversión que tomamos ya que son esas decisiones las que controlan la actividad de las empresas.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Novak, Michael, Juan Pablo II: La Nueva Ética Empresarial, 1992. Disponible en internet: <a href="https://www.ancmyp.org.ar/user/CONTINUACION-ANALES/14_TOMO%20XXI.PDF" target="_blank" rel="noopener">https://www.ancmyp.org.ar/user/CONTINUACION-ANALES/14_TOMO%20XXI.PDF</a></p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Acton Institute, <em>Autor Michael Novak</em>, 2023. Disponible en internet: <a href="https://www.acton.org/about/author/michael-novak" target="_blank" rel="noopener">https://www.acton.org/about/author/michael-novak</a><strong></strong></p>



<p><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> Papa Juan Pablo II, Centesimus Annus, 1991, n.35. Disponible en internet: <a href="https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_01051991_centesimus-annus.html" target="_blank" rel="noopener">https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_01051991_centesimus-annus.html</a></p>



<p><a href="#_ftnref4" id="_ftn4">[4]</a> Robert, James M., <em>Michael Novak, Friend of Economic Freedom</em>, 2017, Heritage Foundation. Disponible en internet: <a href="https://www.heritage.org/economic-and-property-rights/commentary/michael-novak-friend-economic-freedom" target="_blank" rel="noopener">https://www.heritage.org/economic-and-property-rights/commentary/michael-novak-friend-economic-freedom</a></p>



<p><a href="#_ftnref5" id="_ftn5">[5]</a> Huerta de Soto, Jesús., <em>La doctrina social de la Iglesia Católica y la aportación de Kirzner</em>, 2023. Disponible en Internet: <a href="https://www.jesushuertadesoto.com/articulos/articulos-en-espanol/eficiencia/6-la-doctrina-social-de-la-iglesia-catolica-y-la-aportacion-de-kirzner/" target="_blank" rel="noopener">https://www.jesushuertadesoto.com/articulos/articulos-en-espanol/eficiencia/6-la-doctrina-social-de-la-iglesia-catolica-y-la-aportacion-de-kirzner/</a></p>



<p><a href="#_ftnref6" id="_ftn6">[6]</a> Robert, James M., Michael Novak, <em>Friend of Economic Freedom</em>, 2017, Heritage Foundation. Disponible en internet: <a href="https://www.heritage.org/economic-and-property-rights/commentary/michael-novak-friend-economic-freedom" target="_blank" rel="noopener">https://www.heritage.org/economic-and-property-rights/commentary/michael-novak-friend-economic-freedom</a></p>



<p><a href="#_ftnref7" id="_ftn7">[7]</a> Tiemstra, John P. “<em>Economic Analysis and the Spirit of Democratic Capitalism</em>”&nbsp;CrossCurrents, vol. 43, no. 4, 1993, pp. 545–49.&nbsp;Disponible en internet: <a href="http://www.jstor.org/stable/24459455" target="_blank" rel="noopener">http://www.jstor.org/stable/24459455</a></p>



<p><a href="#_ftnref8" id="_ftn8">[8]</a> Novak, Michael, <em>The Spirit of Democratic Capitalsim</em>, 1982.</p>



<p><a href="#_ftnref9" id="_ftn9">[9]</a> Huerta de Soto, Jesús., <em>La doctrina social de la Iglesia Católica y la aportación de Kirzner</em>, 2023. Disponible en Internet: <a href="https://www.jesushuertadesoto.com/articulos/articulos-en-espanol/eficiencia/6-la-doctrina-social-de-la-iglesia-catolica-y-la-aportacion-de-kirzner/" target="_blank" rel="noopener">https://www.jesushuertadesoto.com/articulos/articulos-en-espanol/eficiencia/6-la-doctrina-social-de-la-iglesia-catolica-y-la-aportacion-de-kirzner/</a></p>



<p><a href="https://altumfi.com/" data-type="link" data-id="https://altumfi.com/">Altum Faithful Investing</a></p>



<p></p>
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		<title>Doctrina Social de la Iglesia y Agenda 2030 &#8211; ¿Dos caras de la misma moneda?</title>
		<link>https://altumfi.com/es/doctrina-social-de-la-iglesia-y-agenda-2030-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Borja Barragán]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 24 Apr 2023 10:22:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Principal]]></category>
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					<description><![CDATA[Parte II: ¿Qué puntos son incompatibles? Una vez analizado en el primer artículo el conflicto desde su raíz es preciso analizar, desde un punto de vista más práctico, cuáles son los ODS que plantean unos postulados difícilmente asumibles para los cristianos. Partiendo de una concepción de “persona” y “dignidad humana” distintas, los ODS que principalmente [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Parte II: ¿Qué puntos son incompatibles?</strong></p>



<p>Una vez analizado en el primer artículo el conflicto desde su raíz es preciso analizar, desde un punto de vista más práctico, cuáles son los ODS que plantean unos postulados difícilmente asumibles para los cristianos. Partiendo de una concepción de “persona” y “dignidad humana” distintas, los ODS que principalmente entran en conflicto directo son los que ponen en entredicho la concepción cristiana de familia, la libertad religiosa (de cualquier credo) así como los que promocionan activamente la ideología de género, la anticoncepción y el aborto. A lo largo de este artículo, analizaremos las cuestiones más problemáticas que el inversor cristiano se puede encontrar a la hora de invertir en compañías que promueven la Agenda 2030.</p>



<p>En primer lugar, uno de los grandes temas que centran la Agenda 2030 es la salud. Donde en un principio, todo lo que implique una mejora en la salud es positivo, los medios propuestos por la Agenda 2030 para llegar a ese fin parecen centrarse en la anticoncepción y la promoción del acceso libre al aborto. Por ejemplo, en el ODS 3, la meta 3.7 busca “garantizar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluidos los de planificación de la familia, información y educación, y la integración de la salud reproductiva en las estrategias y los programas nacionales”<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a>. Así mismo, la meta 5.6 del ODS 5 busca “asegurar el acceso universal a la salud sexual y reproductiva y los derechos reproductivos”<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a>. Podemos ver que estas declaraciones no se quedan únicamente a nivel teórico, sino que se implementan de manera muy concreta. Veamos varios ejemplos: por un lado, respecto a todo lo que afecta al aborto y la anticoncepción, España ha trazado la reforma de la Ley Orgánica 2/2010 de Salud Sexual y Reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, con un impacto evidente en el logro de la meta 5.6 del ODS 5<a href="#_ftn3" id="_ftnref3">[3]</a>. Francia por otro lado, ha llevado a cabo una estrategia para facilitar el acceso real al aborto y la anticoncepción con la cobertura total de todo el proceso (consultas, análisis y ecografía), el acceso gratuito y confidencial a la contracepción para las menores de 15 a 18 años, la píldora gratuita del día después en la universidad y el aumento de los centros locales de aborto en todo el país<a href="#_ftn4" id="_ftnref4">[4]</a>.</p>



<p>A este respecto, la Santa Sede, a través de la Nota del Arzobispo Bernardito Auza en el primer aniversario de la adopción de los ODS matiza con energía que el concepto de “salud” debe ser amplio acogiendo a los más vulnerables y por supuesto, incluyendo a los no nacidos<a href="#_ftn5" id="_ftnref5">[5]</a>. El derecho a la salud proviene del derecho a la vida, y, por tanto, utilizarlo para terminar con ella sería una contradicción en los términos. No solo para la terminación de la vida sino también la instrumentalización de la misma. Desde el magisterio católico la sexualidad se entiende como un don que alberga simultáneamente un carácter unitivo y procreativo<a href="#_ftn6" id="_ftnref6">[6]</a>, de ahí que la Iglesia no respalde métodos que desliguen a la sexualidad de esas dos dimensiones.</p>



<p>En segundo lugar, la Agenda 2030 tiene un claro enfoque hacia la promoción e implantación de la ideología de género, la cual se sitúa en un plano opuesto al concepto de familia cristiana y cuya imposición puede entrar en un claro conflicto con la libertad religiosa o la objeción de conciencia. En el preámbulo del acta de adopción de los ODS, se especifica la importancia de “la incorporación sistemática de una perspectiva de género en la implementación de la Agenda”<a href="#_ftn7" id="_ftnref7">[7]</a>. La interpretación del término “género” en las Naciones Unidas alude a los roles, las características y oportunidades definidos por la sociedad, producto de las relaciones entre las personas y sujeto a cambios en tiempo y lugar<a href="#_ftn8" id="_ftnref8">[8]</a>. Sin embargo, en una de las últimas alusiones del Papa francisco a la ideología de género, “se puede hacer la diferenciación entre el sexo biológico y el papel sociocultural del sexo (género), se pueden distinguir, pero no separar”<a href="#_ftn9" id="_ftnref9">[9]</a>. El posicionamiento de la Agenda 2030 respecto a la familia va en contra de la invitación que hace el documento vaticano “Hombre y Varón los Creó”<em> <a href="#_ftn10" id="_ftnref10"><strong>[10]</strong></a></em> cuando dice:</p>



<p>“<em>Las teorías del gender indican – especialmente las más radicales – un proceso progresivo de desnaturalización o alejamiento de la naturaleza hacia una opción total para la decisión del sujeto emocional. Con esta actitud, la identidad sexual y la familia se convierten en dimensiones de la “liquidez” y la “fluidez” posmodernas: fundadas solo sobre una mal entendida libertad del sentir y del querer, más que en la verdad del ser; en el deseo momentáneo del impulso emocional y en la voluntad individual.”</em></p>



<p>¿Cómo están las compañías implementando estos ODS? Dado que las compañías no tienen la potestad de crear leyes, la implementación de estos puntos de la Agenda 2030 por parte del mundo corporativo se ve de manera muy clara en las campañas de lobby que están llevado a cabo muchas empresas. Por poner tan sólo unos ejemplos, en 2016 en Estados Unidos más de 533 empresas formaron <em>The Business Coalition for the Equality Act<a href="#_ftn11" id="_ftnref11"><strong>[11]</strong></a></em> para apoyar el <em>Equality Act</em>, una ley que en nombre de la tolerancia amenaza la capacidad de tomar decisiones basadas en convicciones religiosas y antropológicas. En lo relacionado al acceso al aborto libre y la anticoncepción más de 800 compañías (entre ellas marcas conocidas como Levi Strauss &amp; Co, Netflix o Ben &amp; Jerry’s) se han posicionado a favor del aborto a través de campañas como <em>Don’t Ban Equality<a href="#_ftn12" id="_ftnref12"><strong>[12]</strong></a></em>. &nbsp;</p>



<p>En conclusión, la Agenda 2030 plantea una serie de fines y metas muy positivos, pero como todo acto, es conveniente plantearse si los medios empleados para llegar a ese fin son morales. Sería interesante invitar al inversor cristiano a reflexionar: ¿Qué ODS concretos persiguen los fondos de inversión y las empresas en las que invierto? ¿Respetan esas decisiones por parte de las empresas la libertad religiosa de los <em>stakeholders</em> (inversores, empleados, clientes, etc.)? ¿Es el mundo de la inversión ciego a los valores morales?</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> ONU, <em>Objetivos de Desarrollo Sostenible</em>, 2023. Disponible en internet: <a href="https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/" target="_blank" rel="noopener">https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/</a></p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Ibid.</p>



<p><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, <em>Informe de Progreso 2022 de la Estrategia de Desarrollo Sostenible 2030</em>, 2022, p.159.Disponible en internet: <a href="https://www.mdsocialesa2030.gob.es/agenda2030/documentos/IP22_AC.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://www.mdsocialesa2030.gob.es/agenda2030/documentos/IP22_AC.pdf</a></p>



<p><a href="#_ftnref4" id="_ftn4">[4]</a> ONU, Report on the Implementation by France of the Sustainable Development Goals, 2016, p. 23 <a href="https://sdgtoolkit.org/wp-content/uploads/2017/02/10726Report-SDGs-France-2.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://sdgtoolkit.org/wp-content/uploads/2017/02/10726Report-SDGs-France-2.pdf</a></p>



<p><a href="#_ftnref5" id="_ftn5">[5]</a> Arzobispo Bernardito Auza, <em>Nota De La Santa Sede En El Primer Aniversario De La Adopción De Los Objetivos De Desarrollo Sostenible, </em>Misión Observadora Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, 2016, p. 6. Disponible en internet: <a href="https://www.caritasjaen.es/main-files/uploads/sites/23/2020/03/Nota-de-la-Santa-Sede-en-el-primer-aniversario-de-la-adopci%C3%B3n-de-los-Objetivos-de-Desarrollo-Sostenible.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://www.caritasjaen.es/main-files/uploads/sites/23/2020/03/Nota-de-la-Santa-Sede-en-el-primer-aniversario-de-la-adopci%C3%B3n-de-los-Objetivos-de-Desarrollo-Sostenible.pdf</a></p>



<p><a href="#_ftnref6" id="_ftn6">[6]</a> Pontificio Consejo “Justicia y Paz”, <em>Compendio de la doctrina social de la Iglesia</em>, Biblioteca de Autores Cristianos, 2019, p. 120, 121.</p>



<p><a href="#_ftnref7" id="_ftn7">[7]</a> ONU, <em>Proyecto de resolución remitido a la cumbre de las Naciones Unidas para la aprobación de la agenda para el desarrollo después de 2015 por la Asamblea General en su sexagésimo noveno período de sesiones. Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, </em>2016, p.7. Disponible en internet: <a href="https://www.fundacioncarolina.es/wp-content/uploads/2019/06/ONU-Agenda-2030.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://www.fundacioncarolina.es/wp-content/uploads/2019/06/ONU-Agenda-2030.pdf</a></p>



<p><a href="#_ftnref8" id="_ftn8">[8]</a> ONU, <em>Género y Salud</em>, 2018. Disponible en internet: <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/gender#:~:text=El%20g%C3%A9nero%20se%20refiere%20a,personas%20con%20identidades%20no%20binarias" target="_blank" rel="noopener">https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/gender#:~:text=El%20g%C3%A9nero%20se%20refiere%20a,personas%20con%20identidades%20no%20binarias</a>.</p>



<p><a href="#_ftnref9" id="_ftn9">[9]</a> Papa Francisco, <em>Amoris Laetitia: Exhortación Apostólica sobre el amor en la familia</em>, 2016, punto 56. Disponible en internet: <a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20160319_amoris-laetitia.html" target="_blank" rel="noopener">https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20160319_amoris-laetitia.html</a></p>



<p><a href="#_ftnref10" id="_ftn10">[10]</a> Congregación para la Educación Católica de los Institutos de Estudios, <em>Varón y Mujer los Creó</em>, 2019, p.11. Disponible en internet: <a href="https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccatheduc/documents/rc_con_ccatheduc_doc_20190202_maschio-e-femmina_sp.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccatheduc/documents/rc_con_ccatheduc_doc_20190202_maschio-e-femmina_sp.pdf</a></p>



<p><a href="#_ftnref11" id="_ftn11">[11]</a> Human Rights Campaign, <em>Business Coalition for the Equality Act</em>, 2023. Disponible en internet: <a href="https://www.hrc.org/resources/business-coalition-for-equality" target="_blank" rel="noopener">https://www.hrc.org/resources/business-coalition-for-equality</a></p>



<p><a href="#_ftnref12" id="_ftn12">[12]</a> &nbsp;Don’t Ban Equality, 2023. Disponible en internet: <a href="https://dontbanequality.com/" target="_blank" rel="noopener">https://dontbanequality.com/</a></p>



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<p></p>
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		<title>Doctrina Social de la Iglesia y Agenda 2030 &#8211; ¿Dos caras de la misma moneda?</title>
		<link>https://altumfi.com/es/doctrina-social-de-la-iglesia-y-agenda-2030-3/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Borja Barragán]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 Apr 2023 10:03:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Principal]]></category>
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					<description><![CDATA[Parte I: por qué invertir siguiendo la Agenda 2030 puede entrar en conflicto con la moral cristiana. Desde su origen, la Iglesia nunca ha sido indiferente a las realidades sociales y problemas que acucian al hombre. Desde Rerum Novarum pasando por Caritas in Veritate hasta llegar a Laudato Si y Fratelli Tutti, la Iglesia ha [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading">Parte I: por qué invertir siguiendo la Agenda 2030 puede entrar en conflicto con la moral cristiana.</h2>



<p>Desde su origen, la Iglesia nunca ha sido indiferente a las realidades sociales y problemas que acucian al hombre. Desde <em>Rerum Novarum</em> pasando por <em>Caritas in Veritate</em> hasta llegar a <em>Laudato Si</em> y <em>Fratelli Tutti</em>, la Iglesia ha demostrado siempre su preocupación por el desarrollo humano integral. Siendo así, la Iglesia, como actor internacional, no es ajena a los intentos por avanzar en la senda del desarrollo. En este sentido, la doctrina social católica es necesaria en todas las etapas del diálogo humano con el mundo<a id="_ftnref1" href="#_ftn1">[1]</a>.</p>



<p>El hito más reciente, y quizá más significativo, en ese esfuerzo de los Estados por alcanzar un consenso es sin duda la Agenda 2030. En 2015, los Estados de las Naciones Unidas promulgaban de forma unánime los Objetivos de Desarrollo sostenible (ODS). Donde muchos de estos objetivos son loables<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a> y perfectamente asumibles bajo el prisma cristiano y de hecho se presenta como “un importante signo de esperanza”<a href="#_ftn3" id="_ftnref3">[3]</a>, hay otros que son radicalmente opuestos al Magisterio y donde la Santa Sede ha expresado abiertamente sus reservas (merece la pena leer el documento del entonces observador permanente de la Santa Sede, el arzobispo Bernardito Auza llamado ”<em> Nota De La Santa Sede En El Primer Aniversario De La Adopción De Los Objetivos De Desarrollo Sostenible”</em>). En él se puede apreciar que donde la Agenda 2030 y Doctrina Social de la Iglesia (DSI) pueden parecer dos caras de una misma moneda, existen discrepancias cuyo origen se sitúa en la visión que tienen del hombre.</p>



<p>Por un lado, la DSI está fundamentada por el personalismo, una corriente filosófica que otorga un protagonismo primordial a la persona y como tal, a su dignidad. Por el otro, la Agenda 2030 se fundamenta en la llamada ética del desarrollo definida por la ONU en 1991 que tiene como principal objetivo:</p>



<p>“<em>ampliar las oportunidades de los individuos que no puede lograrse si las personas no son realmente libres para elegir lo que quieren ser y cómo desean vivir</em>”.<a href="#_ftn4" id="_ftnref4">[4]</a></p>



<p>En otras palabras, la Agenda 2030 parece basarse en un concepto consensuado en el que el protagonista, no es la persona y su intrínseca dignidad, sino el concepto de desarrollo. Esto es importante porque si el fin último es el mero desarrollo, la persona puede ser “utilizada” simplemente como un medio para un fin, pudiendo llevar a situaciones donde por ejemplo se impongan medidas antinatalistas a cambio de obtener financiación para conseguir ese supuesto desarrollo. Un ejemplo de ello serían los países africanos, donde para recibir ayudas al desarrollo deben asumir políticas antinatalistas amparadas bajo la denominación de “salud reproductiva” (como ha denunciado Obianuju Ekeocha en numerosas publicaciones y en el documental “Strings Attached”).</p>



<p>El mundo de la inversión no es inmune a la Agenda 2030. Según los últimos datos disponibles, los fondos de inversión que reportan ODS se han multiplicado por 6 desde 2017 a 2020<a href="#_ftn5" id="_ftnref5">[5]</a> y es de suponer que esa cantidad sea ya muy superior en 2023. Ante este crecimiento, surgen preguntas sobre las que, como inversores coherentes con la fe, merece la pena reflexionar:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>¿Responde la Agenda 2030 a una visión del hombre coherente con el Magisterio?</li>



<li>¿Busca la Agenda 2030 realmente el desarrollo humano integral?</li>



<li>Tal y como introduce las notas de la Santa Sede<a href="#_ftn6" id="_ftnref6">[6]</a> ¿Se reduce la Agenda 2030 a una declaración universal para “apaciguar conciencias” con declaraciones solemnes y agradables? ¿Es realmente efectiva para promover un verdadero desarrollo?</li>



<li>¿Qué alternativas tiene el cristiano para invertir de una manera coherente con su fe?</li>
</ul>



<p>Tras esta breve introducción a la temática Agenda 2030 y DSI, en las próximas semanas vamos a publicar diferentes artículos en los que analizaremos los puntos de encuentro entre la DSI y la Agenda 2030. Analizaremos con mayor énfasis los puntos más controvertidos, intentando explicar desde la antropología cristiana, qué incompatibilidades surgen con el planteamiento de determinados ODSs y nos plantearemos: ¿qué puede hacer un cristiano ante esta situación para poder mantener y generar una cultura cristiana, también en el mundo de la inversión?</p>



<p>Esperamos que sea de vuestro interés, seguimos <em>duc in altum.</em></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Katarzyna Cichos, Jarosław A. Sobkowiak, Ryszard F. Sadowski, Beata Zbarachewicz, Radosław Zenderowski, Stanisław Dziekoński<em>, Sustainable Development Goals and the Catholic Church: Catholic Social Teaching and the UN’s Agenda 2030</em>, Routledge, 2021, p.2.</p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Arzobispo Bernardito Auza, <em>Nota De La Santa Sede En El Primer Aniversario De La Adopción De Los Objetivos De Desarrollo Sostenible, </em>Misión Observadora Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, 2016, p. 2. Disponible en internet: <a href="https://www.caritasjaen.es/main-files/uploads/sites/23/2020/03/Nota-de-la-Santa-Sede-en-el-primer-aniversario-de-la-adopci%C3%B3n-de-los-Objetivos-de-Desarrollo-Sostenible.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://www.caritasjaen.es/main-files/uploads/sites/23/2020/03/Nota-de-la-Santa-Sede-en-el-primer-aniversario-de-la-adopci%C3%B3n-de-los-Objetivos-de-Desarrollo-Sostenible.pdf</a></p>



<p><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> Papa Francisco, <em>Visita a la Organización de las Naciones Unidas: Discurso del Santo Padre 25 de septiembre de 2015</em>, The Holy See, 2015, Libreria Editrice Vaticana. Disponible en internet: <a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2015/september/documents/papa-francesco_20150925_onu-visita.html" target="_blank" rel="noopener">https://www.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2015/september/documents/papa-francesco_20150925_onu-visita.html</a></p>



<p><a href="#_ftnref4" id="_ftn4">[4]</a> ONU, <em>Desarrollo Humano: Informe 1991</em>, trad. Esperanza Meléndez y Angela García, Tercer Mundo Editores, 1991, p. 21. Disponible en internet: <a href="https://hdr.undp.org/system/files/documents/hdr1991escompletonostatspdf.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://hdr.undp.org/system/files/documents/hdr1991escompletonostatspdf.pdf</a></p>



<p><a href="#_ftnref5" id="_ftn5">[5]</a> UN Principles for Responsible Investment, <em>Investing with SDG Outcomes: A Five-Part Framework</em>, 2020, p.10. Disponible en internet: <a href="https://www.unpri.org/download?ac=10795" target="_blank" rel="noopener">https://www.unpri.org/download?ac=10795</a></p>



<p><a id="_ftn6" href="#_ftnref6">[6]</a> Arzobispo Bernardito Auza, <em>Nota De La Santa Sede En El Primer Aniversario De La Adopción De Los Objetivos De Desarrollo Sostenible, </em>Misión Observadora Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, 2016, p. 2. Disponible en internet: <a href="https://www.caritasjaen.es/main-files/uploads/sites/23/2020/03/Nota-de-la-Santa-Sede-en-el-primer-aniversario-de-la-adopci%C3%B3n-de-los-Objetivos-de-Desarrollo-Sostenible.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://www.caritasjaen.es/main-files/uploads/sites/23/2020/03/Nota-de-la-Santa-Sede-en-el-primer-aniversario-de-la-adopci%C3%B3n-de-los-Objetivos-de-Desarrollo-Sostenible.pdf</a></p>



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